Promesas
Una de las cosas más importantes es respetar la palabra, cumplirla. Aunque la otra parte haya olvidado ya la promesa, esta se cumple. Decir "te prometo" también es un contrato y debe tomarse como tal. Así nos enseñaron desde niños. Mientras mi mamá estaba en tratamiento, muchos le hicieron promesas y la gran mayoría las cumplieron. Incluso hicimos planes y promesas para cuando ella estuviera completamente sana, eso le daba fuerza para seguir adelante y se reía pensando en todo lo que tenía por hacer una vez los doctores le dijeran que ya estaba libre de la leucemia y que podría retomar su rutina. Con algunos de esos planes soñaba más que con otros y a veces estaba tan cansada que decía que lo único que quería era poder irse ya a cumplir todo eso que habíamos prometido, disfrutar otros espacios. Ella ya no está, pero los planes se siguen cumpliendo: Año Nuevo en familia, aquel viaje para ver la desembocadura del Río Magdalena, ver al Papa aunque fuera por...