Entradas

Mostrando las entradas de julio, 2017

Nostalgia

No cambiaría un segundo de mi vida diferente a la enfermedad de mi mamá. Lo daría todo una y mil veces por evitarle esos dos años, por tenerla siempre saludable y con tan buenas expectativas de vida como suele tener mi familia. Durante esos años, y aún lo hago a veces, solía recordar cómo era nuestra vida antes de que mi mamá fuera diagnosticada con leucemia. La recordaba llegar del trabajo, sentarse en la cama de mi abuela y pedirnos que por favor la dejáramos descansar unos minutos porque bastaba con que ella estuviera en casa para que mi hermano y yo estuviéramos a su lado hablando y haciendo cualquier tipo de monería. Imaginaba cómo sería el momento en el que ella pudiera retomar su trabajo y con ella la rutina de la familia, que hiciera nuevamente todas aquellas cosas que ya ni notábamos que hacía pero que eran tan importantes para que nuestras vidas siguieran sin cambios. Y aún así ahora recuerdo esos dos años como la época en la que más amor nos demostramos, en la que más ...

Compañía y ejemplos fortuitos

En esta montaña rusa hay otras miles de personas que seguramente nunca conoceremos y de muy pocas de ellas escucharemos hablar alguna vez. Sin embargo, cuando un familiar se enfrenta al tratamiento contra el cáncer resulta ser mucho más común empezar a ver familias en situaciones similares y en algunas ocasiones, sin saber muy bien cómo, resultas hablando con otros pacientes sobre sus experiencias. Mi mamá compartió habitación con otras personas muy pocas veces. Durante el primer tratamiento supimos de una mujer con la misma edad, el mismo diagnóstico y por lo tanto el mismo tratamiento. Pero había una diferencia: sus hijos estaban ausentes y pocas veces alguien la visitaba. El efecto era evidente. Sus reacciones al tratamiento eran mucho más fuertes y su cuerpo se debilitaba a un ritmo más rápido. Luego en las consultas mi mamá solía llegar a la casa contando historias de los pacientes que había conocido mientras esperaba su turno y cuando debíamos llevarla a Cuidados...

Aceptar las noticias

No todas las noticias son malas. En un país en conflicto nos acostumbramos a ver tantas tragedias en las noticias, que ya no pasan de un comentario de preocupación o mediana tristeza para no volverlas a recordar unos minutos después. Y las noticias positivas pocas veces las registramos. Confío en que vienen tiempos mejores, en que las malas noticias del conflicto quedarán como un mal recuerdo que sin embargo nos dio grandes lecciones de resistencia y solidaridad. Además, espero que sean las buenas noticias las que invadan nuestros espacios informativos y de opinión porque de ahí salen también grandes lecciones. En un tratamiento contra el cáncer pasa algo similar: no todas las noticias son malas. Sin embargo, cada una trae el miedo ante la posibilidad de que todo se vuelva peor. Cada vez que debíamos esperar los resultados de tantas biopsias, muestras de laboratorio y demás, quedaba en la atmósfera ese sentimiento de incertidumbre y miedo ante el posible resultado. Por fortuna fu...

Pedir ayuda

El ser humano es orgulloso. Todos tenemos un dolor, una preocupación, una duda que no compartimos con nadie por orgullo, por guardar la apariencia de valentía.  Sin embargo, en este proceso aprendí lo importante que es bajar la cabeza y aceptar que no podemos solos con el peso del mundo, que muchas veces somos débiles y necesitamos la compañía de alguien. Eso no nos hace inferiores a los demás.  Muchas veces, después de visitar a mi mamá en el hospital o al escuchar alguna noticia de los doctores, lo único que necesitaba era el abrazo de alguien.  Recargarme de energía antes de volver al lado de mi mamá y darle todo mi apoyo, mostrarme siempre firme y valiente para ella.  Al principio me costaba mucho trabajo hacerlo y prefería quedarme encerrada en mi cuarto, muchas veces sin siquiera moverme de mi cama mientras escuchaba Invisible o Flashlight una y otra vez, hasta el cansancio.  Pero entonces recordaba que mi familia y mis amigos más ce...