Cansancio
Mientras mi mamá luchaba contra el cáncer yo terminé mis estudios universitarios, recibí mi diploma como profesional y acepté cuatro empleos tratando de equilibrar mis deseos de estar con ella todo el tiempo posible y trabajar en lo que me gustaba, además de asumir por ella las responsabilidades del hogar. Cada vez que llamaba a mi tío para contarle de la nueva oferta laboral que había aceptado, él respondía "estoy muy orgulloso de ti, vas como un cohete". Y dos meses antes de la partida de mi mamá, el cohete se detuvo. Aterricé en el empleo que había soñado desde mis últimos años de colegio y me quedaban horas suficientes para compartir con ella. Estaba en el mejor trabajo, me sentía en mi mejor momento pese a la enfermedad de ella. Pero con el paso del tiempo noté nuevamente el cansancio de mi cuerpo, su advertencia del agotamiento por asumir las responsabilidades que no imaginé que tendría que tomar, las largas jornadas y mis esfuerzos por evitar que mi mamá me viera...