No era una opción
20 de febrero de 2015. Ese día, en un pequeño pero organizado consultorio, una especialista leyó frente a nosotras el diagnóstico que yo ya conocía: leucemia. Mi mamá empezó a llorar en silencio mientras atendíamos el resto del discurso de esa doctora sobre la enfermedad y el tratamiento y supimos que debíamos actuar de inmediato. No había tiempo para dudas, consideraciones, para falsas ilusiones. Esa misma tarde ella quedó interna en un hospital para iniciar lo más pronto posible su tratamiento. Pero no es el caso de todos los pacientes. Solo la palabra "cáncer" asusta y es difícil de asimilar. Es más fácil pensar que se trata de un error de diagnóstico y buscar más opiniones, para luego buscar también una alternativa de tratamiento porque todo lo que se dice sobre la quimioterapia es aterrador. Pero muchas veces, esa búsqueda de opciones y opiniones no hace más que restar tiempo. Tiempo necesario para enfrentar la enfermedad y obtener un mejor resultado, tiempo para...