El nuevo normal
Nos pasamos la mayor parte del tiempo soñando con el futuro, esperando a que todo sea mejor, mantiéndonos firmes en la idea de pensar en un futuro mucho mejor y sin una sola enfermedad. Sin embargo, pocas veces nos damos cuenta que es necesario aprovechar los buenos momentos, aceptar el "nuevo normal" porque pasa tanto tiempo durante el tratamiento contra la enfermedad que en verdad casi todo se vuelve rutina. Y dentro de esa rutina también hay buenos momentos, días en los que reímos hasta que olvidamos que estamos dentro de un hospital o que tenemos limitaciones para salir de casa y volvemos a disfrutar de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Aceptar el nuevo normal nos lleva también a aprender a valorar cada mínimo detalle: una tarde en cama, todos juntos para no permitirle al frío de la ciudad entrar a nuestro refugio, un error al hablar, una llamada sorpresa, un chocolate. Aprendemos a ver el pasado no como algo que quisiéramos volver a tener sino como un punto...