Lástima
"Pobre", "que pesar", "que pecado", "debe ser horrible" y esa expresión en la cara de "debes estar pasando por el peor momento de tu vida y no veo cómo ayudarte" son las peores formas de mostrar empatía o tratar de interactuar con un paciente o con su familia más cercana. La lástima no sirve más que para afianzar ese sentimiento de estar pasando, efectivamente, por la situación más difícil e imposible de superar de todas. Cada vez que utilizan esas expresiones, un poquito de energía disminuye tanto en el paciente como en sus familiares. En mi caso, me daba tanta rabia que me trataran con lástima que prefería callar o responder solo con un ruido antes de atreverme a ser grosera con alguien que igual estaba intentando mostrarme su empatía. Lo cierto es que hay muchas otras formas de lograrlo. Una ligera sonrisa y alguna palabra amable, un ofrecimiento que puedan cumplir, así sea la disponibilidad para hablar vía telefónica cuando ...