Tiempo libre

Cuando somos pequeños el tiempo libre es para jugar, para estar con nuestros amigos o familia, para ver televisión, para dar un paseo.

Sin embargo, conforme crecemos, ese tiempo se convierte en espacio no solo para compartir con quienes más queremos sino para encargarnos de otras "responsabilidades".

Cuando hay en casa un paciente, el tiempo libre naturalmente es para compartir con ellos, para encargarse de las diligencias administrativas necesarias para que su tratamiento marche de acuerdo a lo planeado y para asegurar que su vida siga relativamente dentro de lo normal.

Pero hay espacios en los que no hay nada más qué hacer: solo tiempo libre. Podríamos pensar en mil actividades para dispersar la mente y lo cierto que realmente poco hacemos y más bien se convierte en un tiempo muerto, un espacio en el que para no pensar en lo que está sucediendo preferimos simplemente no pensar en nada. Mente en blanco.

Y cuando todo pasa, cuando ya no hay más preocupaciones, cuando no hay en quién pensar, sobra mucho más tiempo del que habíamos pensado antes. Al principio siempre está la familia: ese grupo incondicional que no te desampara jamás y que se encarga de llenar absolutamente todos los espacios.

Pero con el paso de los días, regresa casi toda la rutina. Esa parte del día a la que ya no se puede retornar vuelve a convertirse en un espacio en blanco durante el cual es difícil pensar, distraer la mente.

Y siguen pasando los días. Aparecen otras alternativas: aceptamos propuestas de actividades, encargos adicionales, iniciamos una nueva rutina de aprendizajes o actividad física durante ese tiempo libre y antes de darnos cuenta el tiempo disponible ya no existe, es un recuerdo nuevamente.

La razón, aunque nadie la quiera aceptar, es demasiado sencilla: si no hay tiempo libre, no hay espacio para esos sentimientos que nos vuelven a llenar de temor sobre lo que habría podido pasar o que nos hacen recordar con nostalgia lo que en efecto sucedió.

Un día, espero, volveremos a entender que no hay por qué temerle al tiempo libre y que por el contrario, este es el mejor espacio del día y está bien disfrutarlo junto a quienes más queremos.

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