Tomar distancia
Cuando un familiar o alguien muy cercano tiene cáncer, pasan tantas cosas alrededor y llega un mar de emociones tan amplío que de vez en cuando sentimos que es necesario tomar distancia.
Sentir la necesidad de no estar allí por un rato, de volver a la rutina de siempre y de olvidar lo que se está viviendo puede generar también mucha culpa pero lo cierto es que está bien, es un sentimiento completamente válido e incluso necesario.
El camino no es fácil, requiere esfuerzos físicos, mentales y emocionales que a su vez requieren descanso, recuperación.
Tomar cierta distancia cuando lo necesitamos también es válido, es sano porque nos permite encontrar en otro lugar la calma y la fuerza que nos faltaba para seguir enfrentando la vida misma, para alentar a nuestros seres queridos que están enfrentando semejante enfermedad.
No es justo y no es necesario que carguemos solos con el peso del mundo. Podemos desaparecer un día y nada cambiará, excepto nuestra visión sobre lo que estamos viviendo y esta siempre cambiará para mejor.
Siempre nos rodean personas que sabrán apoyarnos mientras necesitamos estar lejos, que sabrán entender nuestra necesidad, que podrán “cubrirnos” en nuestra ausencia. Necesitamos aceptar que no podemos hacerlo todo y que a veces es necesaria la ayuda de los demás.
Compartir es muy importante y confiar en que los demás pueden y quieren apoyar y acompañar hace que la vida sea un poco mas suave.
ResponderBorrarGracias por tus reflexiones